
“Hubo algo muy especial en esta época, aquí venía el turista, venían los gringos, venían españoles, etc. Venían a ver bailar, y pagaban tandas, había una pareja por ahí bailando, entonces ellos le mandaban aguardiente, le mandaban whisky, y ellos se sentaban a ver bailar. Esa si es una anécdota buenísima, a mi me gastaron mucho, y eso si era algo que tenía Cali, el turista venía a ver bailar, en la Ferias de Cali, venían a ver bailar, allá aparecieron las grandes casetas, etc, que eran muy chéveres, estilo fiesta, no pues feria, y el turista venía a eso pagaba tandas. Usted estaba sentado cuando pan, entonces uno sabía y uno bailaba cerquita, y le mostraba.” Rafael Aragón
Las verbenas en los barrios populares son un hito en la historia musical de la ciudad, en ellas se presentaban orquestas musicales de talla internacional que hacían bailar a los caleños, con las canciones que sólo podían escuchar en la radio o en la naciente industria discográfica. Aquellos que tuvieron la oportunidad de estar ahí, de gozar y bailar en una verbena, las recuerdan con nostalgia, como un punto de encuentro con los amigos, con los del barrio, un sitio en el que la única consigna era rumbear, gozar y pasarla bueno.

“La gente salía y bailaba allá en los barrios, en las verbenas y eso se perdió. Aquí en una feria, habían verbenas, y entonces uno sabía y uno se iba a la verbena del barrio tal, y allá le daban traguito y uno bailaba en la calle.” Rafael Aragón

Cabe anotar que inicialmente, las orquestas musicales que tocaban ritmos populares sólo se presentaban en los barrios, las casetas de la Feria y los Grilles de la ciudad; mientras que lo grandes teatros y clubes de la clase alta, estaban reservados para intérpretes de música tradicional colombiana, como la de Lucho Bermúdez o María Dolores Pradera. Sin embargo, el panorama musical fue cambiando poco a poco, y escenarios como el Club Colombia o el Club San Fernando, se convirtieron en importantes epicentros orquestales y musicales de la ciudad.

“En San Fernando, el Club San Fernando, fue un epicentro de grandes orquestas, después apareció el Club Colombia, que todo eso se manejaba, los hoteles, que de vez en cuando uno se metía su cacheteadita por ahí si le daban la oportunidad., y si usted era buen bailarín tenía puertas abiertas, eso hizo que el bailador de Cali se diera a conocer, es que daba gusto ver bailar a esa gente.”
Para muchos de los actores representativos de este período histórico, los medios de comunicación, en especial la radio y la prensa, fueron claves para la legitimación y el reconocimiento de la música popular en la ciudad:
“Ese baile de antes del sesenta lo que el habla de la Zona de Tolerancia, la güaracha y todo eso existía, y se veía mal porque nosotros el común denominador, la gente sana, la mayoría del pueblo caleño, no éramos de ese ambiente, bailábamos otro tipo de música que era música colombian,a las orquestas de la costa Atlántica, Pedro Lassa eh.. Pacho Galán, la música “dediparada” porque esa era la música que bailaban en los clubes las señoritas. Ya después de que hay ese cambio, esa transición del ambiente en Cali, entonces viene la salsa y mucha gente como Pardo LLada, hace como un gran favor haciendo esos concursos de baile, entonces la gente comienza a interesarse, hasta que la salsa en Cali adquiere identidad, eso es lo que nos identifica hoy en día, la salsa identifica al caleño”

Los medios de comunicación se convirtieron en un escenario de legitimación social, los cuales además de promover diversas prácticas musicales, configuraron una nueva imagen del bailarín y de la música popular en la ciudad. En este sentido, el periódico “El País”, el “Diario Occidente”, y el programa radial “La voz del País”, fueron los promotores de algunos de los más importantes eventos musicales de la ciudad:
El primer torneo musical interbarrios. Se realizó en el mes de diciembre de 1972, fue un concurso promovido por el “El País” y “La voz del País”, al que se inscribieron 400 aspirantes de todos los sectores de la ciudad y de los municipios aledaños. Se trató de un concurso musical en el que las personas participaron en duelos musicales representando a su barrio o Municipio. Estas presentaciones se hacían en el Teatro al Aire Libre “Los Cristales” y contaron con la participación de artistas como Alberto Granados “El poeta de la canción”, Claudia, Gustavo Gil, Eduardo Ceballos, El Dueto de Antaño, entre otros. Los jurados de este concurso fueron los profesores de música y canto del conservatorio “Antonio María Valencia” Alfonso Valdiri, Mario Ledezma y Lucrecia Ramos.


Fiesta de colores. Fue uno de los espectáculos más importantes de la Feria de Cali durante la década del setenta. Eran las verbenas organizadas por el periódico “El País” y “La voz del País” en los barrios populares de la ciudad, en las que se presentaban los mejores exponentes de cada género musical.


Noche de la salsa de Occidente. Promovida por el “Diario Occidente”, se realizó el 29 de diciembre de 1975 en el marco de la XVIII Feria Internacional de Cali.

El evento principal de esta noche fue la presentación de las tres parejas campeonas mundiales de salsa, Wattusi y María, Denis y Nubia, y Carabalí y Esmeralda, además de la actuación de los mini-campeones de la salsa, y la presentación del Ballet de la Salsa, grupo en el cual participaba Amparo “Arrrebato”.
















